"Directo, sin rodeos".
De las cepas más complacientes y generosas en matices, de un viñedo especial, nace atrevido este vino.
Se muestra con un admirable color negro profundo, con el ribete vivo, violáceo. Nariz compleja, intensa, mora, balsámicos, moka y toque mineral. En la boca ataca con suavidad pero con mucha potencia. Regaliz, cremosos tostados y una mezcla de fruta fresca y confitada marcan su intenso desarrollo en boca. El cuerpo es firme, con taninos dulces y pulidos; termina con un final largo y muy sabroso.
Añada 2007
Bacchus de Oro. IX ed. 2010.
